Patrick Mahomes necesitó de todo su talento ofensivo, jugadas cruciales de la defensiva y de los equipos especiales, así como un increíble acto de altruismo de Jerick McKinnon para conseguir su segunda sortija de Super Bowl y dejar a los Eagles con el corazón roto.

Filadelfia se convirtió en el primer equipo en perder un Super Bowl luego de anotar 35 puntos. Cayó pese a que Jalen Hurts fue responsable de cuatro touchdowns.

Y después de dejar que toda esa frustración se añejara durante nueve largos meses, los Eagles finalmente tienen una oportunidad de revancha.

Una semana después de que la NFL registró una cifra sin precedentes con seis partidos definidos con un gol de campo sin tiempo en el reloj, ahora la liga nos regala en lunes por la noche apenas la novena repetición entre los protagonistas del Super Bowl pasado. Spoiler: El ganador del título ha ganado los últimos cuatro duelos de este tipo.

Pero mucho ha cambiado en ambos equipos desde febrero pasado en Arizona, sin mencionar las incontables referencias a Taylor Swift. Los Chiefs han dejado de ser la aplanadora ofensiva y ahora dependen mucho más de una defensiva que comenzó a dar muestras de su nivel precisamente desde la segunda mitad de aquel Super Bowl.

Los Eagles, por su parte, siguen siendo una amenaza por tierra y por aire, han anotado al menos 34 puntos en cuatro de nueve partidos este año, pero ahora son mucho más inconsistentes con la posesión del balón — menos 2 en intercambios — y tienen visibles huecos en la defensiva contra el pase, la 28va de la NFL.

Desde la temporada de 2011, Eagles y Chiefs han sido claramente los dos mejores equipos de la NFL. Pero para Filadelfia, el encuentro de la noche va más allá de las estadísticas. Es cuestión de orgullo. Mahomes y Kelce tienen los anillos y el estatus de celebridades. Filadelfia, en tanto, tiene las manos vacías y la sed de revancha.

Al final del día, Andy Reid y sus huestes buscan consolidar una dinastía. Mientras, Hurts busca poner fin a una cadena de 17 quarterbacks que debutaron con derrota en el Super Bowl y nunca más han vuelto al partido por el campeonato.

STEELERS (6-3) en CLEVELAND (6-3)

La División Norte de la AFC tiene dos características únicas que la convierten en el sector más competido de toda la NFL. Defensivas indomables y partidos dramáticos.

Los Steelers han demostrado que el acero se dobla, pero no se rompe. Pittsburgh se convirtió en el primer equipo desde 1940 en tener registro positivo a pesar de ser superado en yardas en cada uno de sus primeros nueve partidos de la temporada. Son los puntos los que importan, y los Steelers tienen marca de 6-0 esta campaña en partidos decididos por una posesión.

Los Browns han resistido un vendaval de lesiones y un carrusel en la posición de quarterback, que esta semana dará un nuevo giro después de perder a Deshaun Watson por el resto del calendario. La fórmula es una defensiva que encabeza toda la NFL en yardas permitidas, yardas por pase y efectividad en tercera oportunidad, eso sin contar que presumen en Myles Garrett al líder en sacks de la liga con 11.

¿Partidos al filo de la butaca? Cleveland también tiene amplia experiencia en el ramo. Tres de sus últimas cuatro victorias han sido por un total de cinco puntos, incluida la del domingo anterior ante Baltimore, donde borraron un déficit de 14 puntos en los últimos nueve minutos de partido para sorprender a los Ravens.

En tanto, Pittsburgh tiene un parcial de 45-11 en el último cuarto en sus seis triunfos de la temporada, pero la victoria en el primer enfrentamiento ante Cleveland fue obra de una defensiva que forzó cuatro intercambios y anotó dos veces. Al tomar en cuenta el anémico estado de un ataque que es 26to en puntos y 29no en yardas aéreas, la defensiva tal vez deba asumir la responsabilidad una vez más.

VIKINGS (6-4) en DENVER (4-5)

Hace no mucho, los Vikings parecían desahuciados. Una marca de 1-4, el Jugador Ofensivo del Año Justin Jefferson en la lista de lesionados y el quarterback Kirk Cousins fuera el resto de la campaña. Cinco triunfos en fila los tienen en la cima de su división.

Si alguien entiende la situación de los Vikings son los Broncos. Después de todo son el equipo que permitió 70 puntos en un partido y que perdió cinco de sus primeros seis compromisos del calendario. Triunfos ante los campeones Chiefs, los siempre aspirantes Bills y una defensiva renovada le han devuelto un poco de esperanza a Denver.

La noche del domingo dos de los equipos más encendidos de la NFL medirán fuerzas e invariablemente, uno de ellos sufrirá un revés que pudiera poner fin a todo el ímpetu generado. Por un lado, los Vikings han encontrado en el recién llegado quarterback Josh Dobbs una bujía para un ataque inconsistente. Por el otro, los Broncos han admitido apenas 16,7 puntos en promedio en sus últimos cuatro juegos — la tercer mejor defensa en toda la liga en ese lapso — para mantenerse presentes en el panorama de postemporada.

EL RESTO

La semana 11 de la temporada empezó el jueves con el triunfo de los Ravens de Baltimore por 34-20 sobre los Bengals de Cincinnati, quienes perdieron a su quarterback Joe Burrow por un esguince de muñeca.

La acción continúa el domingo con los siguientes partidos: Cowboys (6-3) en Carolina (1-8); Bears (3-7) en Detroit (7-2); Chargers (4-5) en Green Bay (3-6); Cardinals (2-8) en Houston (5-4); Titans (3-6) en Jacksonville (6-3); Raiders (5-5) en Miami (6-3); Giants (2-8) en Washington (4-6); Buccaneers (4-5) en San Francisco (6-3); Jets (4-5) en Buffalo (5-5); y Seahawks (6-3) en L.A. Rams (3-6).

Falcons (4-6), Colts (5-5), Patriots (2-8) y Saints (5-5) tienen semana de descanso.

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