¿Es realmente posible asfixiar a Rusia restringiendo sus exportaciones de petróleo? A pesar de las sanciones occidentales, Moscú sigue obteniendo ingresos récord vendiendo su petróleo muy por encima del límite máximo del G7 de 60 dólares por barril.

Entre mediados de septiembre y mediados de octubre, las exportaciones rusas de crudo se enviaron a un precio medio de 83 dólares el barril. Desde este verano, el grueso de las exportaciones rusas de petróleo ha superado sistemáticamente el umbral de los 60 dólares. El Estado es el principal beneficiario.

Casi la mitad de los ingresos fiscales proceden de los hidrocarburos, principalmente del petróleo. Estos ingresos aumentaron un 15 % en septiembre. En octubre se duplicaron. Así pues, Vladimir Putin sigue disponiendo de recursos considerables para financiar su guerra en Ucrania.

Rusia, un paso por delante de las medidas de Bruselas y Washington

En primer lugar, muchos países no se han adherido a las sanciones. Como China e India, que compra el 40 % del crudo ruso. Circunscribir a un exportador de crudo tan importante, el tercero del mundo, está resultando mucho más complicado que sancionar a Irán, por ejemplo.

Y, como todos los Estados sometidos a sanciones, Rusia se ha convertido rápidamente en un experto en eludirlas. Ha recurrido a la llamada flota fantasma, que transporta la mitad de toda la carga. Los barriles que se siguen transportando por los canales habituales, a través de operadores occidentales, se mueven con papeles falsificados. Los costes accesorios de transporte y seguro se inflan para mantener el precio aparente del barril por debajo de los 60 dólares.

¿Disponen los occidentales de nuevas herramientas para mejorar el sistema?

Estados Unidos ha puesto en marcha una serie de controles de las empresas de transporte sospechosas de infringir las normas. Están implicadas unas 30. Y Europa está elaborando una duodécima serie de sanciones.

Una vez adoptadas estas medidas por los 27, si todo va bien en diciembre, los transportistas tendrán que presentar en el futuro documentos más precisos en los que se especifique el coste del seguro, el flete y la carga.

Según el Financial Times, también podría pedirse a Dinamarca que realice controles de los buques sospechosos. Al fin y al cabo, el 60 % de los cargamentos de petróleo ruso salen del puerto báltico de Primorsk y luego pasan por aguas danesas.

¿Conseguirán estas medidas el objetivo declarado?

En Europa, los controles son responsabilidad de los Estados miembros. Éstos interpretan los complejísimos textos adoptados en Bruselas según sus propias interpretaciones jurídicas y sus intereses nacionales. De ahí la dilución de los efectos esperados.

La caída de los precios del petróleo debilitaría más rápida y seguramente la economía rusa, sugiere la Agencia Internacional de la Energía en cifras publicadas esta semana. La agencia señala que fue sobre todo por la caída de los precios del petróleo por lo que los ingresos petroleros de Rusia disminuyeron a principios de noviembre. Además, Moscú acaba de anunciar que rebaja sus impuestos a la exportación para preservar sus márgenes.

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