La vida del periodista Fernando Quiroz dio un giro inesperado cuando su hijo, con apenas un año de edad, fue diagnosticado con autismo. Aquel día marcó un hito crucial en la vida de la familia Quiroz, sumiéndolos en un viaje desconocido. Actualmente su hijo tiene 14 años. 

Quiroz recordó ese momento como «un golpe familiar«, una noticia que llevó consigo un torrente de emociones y preguntas sin respuesta. La revelación de que su hijo sería parte del espectro autista implicaba para la familia un ajuste no solo en la comprensión de lo que significaba el autismo, sino también en la manera de afrontar el día a día.

«Pese a que es un golpe emocional recibir la noticia de que tu hijo está dentro del autismo, te vas dando cuenta en todo el momento que, con el cuidado, con la empatía, con el amor, ese niño o niña, en el caso que lo tenga otra persona, se convierte en una verdadera luz y alegría de un hogar», expresó.  

Manifestó que aunque su hijo no tenga una condición típica de una persona, como padres se esfuerzan para garantizar que pueda tener una buena calidad de vida

Sostuvo que en el país hay grandes dificultades para que un niño sea aceptado en el ámbito educativo, debido a que, como no va al avance de los otros estudiantes, poco a poco lo van desplazando. Asegura que en la actualidad, no hay colegios inclusivos para niños con esta condición en el país. 

Criticó en el área pública de educación no hay espacios para estos niños ni maestros especializados para tratar esta condición, el cual también va de la mano con Salud Pública.

Instó a que en el país se haga una evaluación general para determinar qué cantidad de población padece autismo para así brindar la asistencia oportuna

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La Ley de Autismo, buena en el papel

Con el tiempo, Fernando se convirtió en un apasionado defensor de los derechos de las personas con autismo y, en particular, de las familias que enfrentan esta realidad en República Dominicana. Una de sus mayores preocupaciones radica en la falta de políticas públicas diseñadas para atender las necesidades específicas de estas familias.

Fernando participó este sábado durante la presentación de la Maestría de Análisis del Comportamiento Aplicado (ABA) en la Universidad Unibe, donde se abordó el panel Navegando la ley del autismo. En sus reflexiones, Fernando destacó la vulnerabilidad de las madres solteras que enfrentan el desafío de criar a un hijo con autismo.

Subrayó que la falta de políticas de apoyo las coloca en una posición aún más precaria, ya que muchas veces se ven obligadas a abandonar sus empleos para atender las necesidades de sus hijos, lo que resulta en una doble carga: económica y emocional.

En mayo de este año, el Senado de la República declaró de urgencia y aprobó en dos lecturas consecutivas el proyecto de ley de atención, inclusión y protección para las personas con trastorno del espectro autista (TEA), con el objetivo de que se regule la atención, protección e inclusión plena y efectiva de las personas que viven con esta condición mediante la protección y garantía de sus derechos. 

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Quiroz destacó que esta ley fue promulgada en junio por el presidente de la República, Luis Abinader, por lo que precisó están a la espera de un reglamento para regular dicha ley. 

«La ley lo que indica es, que el Estado sea responsable de la atención, de la inclusión, de la protección de las personas con autismo y sus familias. No hay el acceso a un diagnóstico, a evaluaciones clínicas especializadas temprano. Entonces, eso significa, que si no está todo un sistema de red hospitalaria como ahora lo manda la ley, no se dispone de que ese niño y la familia reciba las atenciones a tiempo», manifestó. 

Maestría que ofrece Unibe 

La Universidad Iberoamericana (Unibe) imparte a su segundo grupo una maestría llamada Análisis del Comportamiento Aplicado (ABA), la cual es una de las ciencias que abarca a toda la población que padezca esta condición. La maestría dura dos años y cuatro meses. 

Durante el panel, la terapeuta de evaluación del desarrollo, Miriam Núñez Iglesia, lideró el panel navegando en la ley de autismo, donde buscó transmitir lo que esperan las familias acerca de ir a evaluar a sus hijos cuando tienen dificultades o cuando tienen alguna preocupación en el desarrollo de los mismos. 

Como eje principal tanto Núñez Iglesia como los otros panelista abordaron la terapia del habla y el lenguaje, el cual es una de las necesidades básicas para apoyar la comunicación de la población con autismo

Patricia Martínez, terapeuta del habla y lenguaje, sostuvo que al inicio de su práctica profesional no contemplaban el servicio de intervención conductual de la mano de la terapia del habla, lo cual será parte de la maestría impartida por Unibe

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