La voz de alerta a través de un micrófono no fue suficiente para que los bañistas que se encontraban la noche del martes en el río Fula salieran a tiempo, ante la crecida del balneario, ubicado en el municipio Bonao, provincia Monseñor Nouel. 

Aunque un miembro del equipo de sonido de uno de los negocios que opera en la zona tomó un micrófono para advertir a los bañistas que abandonaran el lugar, ya que habían notado que las aguas mostraban corrientes anormales, ya no había mucho tiempo. 

La información fue ofrecida por uno de los DJ que operaba en la zona, quien señaló que, a pesar de la advertencia, «todos se quedaron asombrados» y aquellos que estaban con pareja se abrazaron, sin medir las consecuencias que se avecinaban.

“Bajé la música de una vez, el otro compañero mío llamó a los camareros y habló por el micrófono que salieran del río y la gente se quedó como sorprendida y no hizo más nada. Si alguien tenía su pareja lo que hizo fue que se abrazó y más nada”, relató Juan Bautista.

Aseguró que todos los clientes podían ver cómo crecían las aguas, ya que estaban frente a ellas y tuvieron la oportunidad de salir a tiempo.

Al hablar sobre la situación, añadió que al menos 25 de los trabajadores del lugar se lanzaron al río para rescatar a los bañistas. Incluso, mencionó que por un momento pensó que uno de sus compañeros no se salvaría, ya que las corrientes lo arrastraron muy rápido.

Hasta el momento se confirma la muerte de cuatro personas, mientras que otra todavía está desaparecida. Siete personas fueron recuperadas con vidas.

Por

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *