En un pueblo remoto de la provincia de San Cristóbal, entre montañas y con la tranquilidad que siempre caracterizaba a sus habitantes, nunca imaginaron que la maldad llegaría hasta allí.

Una niña de tan solo ocho años fue violada y ahorcada por un hombre la tarde del pasado domingo mientras se dirigía a su casa después de salir de una pequeño colmado de la comunidad de Santana Abajo, en San Cristóbal.

Carolin Franyelis Báez Ramírez, quien vivía con sus abuelos paternos, fue enviada por su abuela al establecimiento alrededor de las 5:00 de la tarde para comprar dos velas y curitas, ya que la señora se había cortado un dedo.

Sin embargo, la niña nunca regresó. A las 7:00 de la noche, sus abuelos se alarmaron y comenzaron a buscarla por los alrededores, búsqueda a la que se unieron los pocos habitantes de la zona.

No fue hasta las 10:00 de la noche cuando una sandalia de la menor arrojó pistas sobre su posible paradero. Carolin fue encontrada desnuda y ahorcada con un pañuelo en un barranco cerca de La Piedra, en la mencionada comunidad de Santana Abajo.

Acusan a un vecino

De la violación y muerte de la menor, acusa a un hombre identificado como Derby Santana.

Estaba en la zona porque había llegado desde Baní, provincia Peravia, tras correrle a las autoridades por un supuesto crimen que cometió. Tenía menos de un mes viviendo en él área. 

Tras encontrar a la niña muerta, los lugareños sospecharon de él y cuando fueron a buscarlo, lo encontraron saliendo corriendo de la comunidad

Lo golpearon y habría confesado ser el autor del crime. Luego, los comunitarios lo entregaron a las autoridades de la Policía Nacional de San Cristóbal

El cuerpo de la niña aún no ha sido entregado por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), por lo que sus familiares esperan el cadáver la tarde de este martes. Será sepultada en el cementerio Calderon.

Abuela de niña asegura que Dios se lo reveló

La abuela de Carolin, Ana María Báez Santana, aseguró que la preocupación aumentaba a medida que pasaban las horas y no tenía noticias de su nieta.

Manifestó que mientras pedía ayuda a la comunidad para encontrar a la niña, Dios le reveló lo que había sucedido.

«El Señor me dio la advertencia. Para mí, mi niña, a esta altura que yo la estoy buscando o está violada o me la han matado, según lo que el Señor me dijo, así fue el caso», contó mientras hablaba de ese trágico momento.

Una niña querida en la comunidad

Carolin era una niña muy querida en la comunidad, descrita como cariñosa y siempre con una sonrisa para todos.

Aseguran que Carolin no era una niña malcriada y que esta tragedia ha marcado un antes y un después en sus vidas.

Sus abuelos la criaron desde que tenía meses, ya que su padre había fallecido y su madre no podía cuidarla.

Carolin Franyelis soñaba con ser contable para ayudar a su abuela y evitar que pasara hambre.

«Eso era lo que ella me decía: ‘mamá, si aprendo en la escuela, yo te voy a mantener'», comentó su abuela, quien mencionó que a la niña no le gustaba estudiar, pero que el último año había mejorado debido a su deseo de convertirse en profesional.

La menor estaba cursando el segundo grado de primaria en la Escuela Félix María Olaverría Santana (JEE).

Por

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *